La casa Can Besa fue construida en los alrededores de 1850 y estuvo más de un siglo funcionando como granja. Está construida de la manera típica del estilo Catalán, reconocible en sus gruesas paredes de piedra y las vueltas Catalanas que se encuentran en la planta baja.
La granja ha estado restaurada en los últimos años y está adaptado a las comodidades modernas. La casa está dividida en tres espaciosos apartamentos, donde la privacidad se superpone a todo.
El apartamento con las vueltas Catalanas tiene una habitación con baño y una sala de estar con cocina propia.
El apartamento de arriba tiene una preciosa chimenea. También tiene una cocina propia, con todas las comodidades de una cocina moderna. Tiene una habitación con baño.
El apartamento más grande tiene una agradable cocina-comedor con lavaplatos. Este apartamento tiene dos habitaciones dobles y un espacioso baño.
Todos los apartamentos tienen una terraza. Los inquilinos tienen acceso a la piscina y a la barbacoa. La lavadora y la secadora también están a su disponibilidad.